Se consideran incorrectas las formas del pretérito perfecto simple que añaden -s a la segunda persona singular, característica de otros tiempos verbales:

cantastes, vinistes, temistes. Aunque se documentan ampliamente en registros informales, ninguna de estas formas ha pasado a la lengua culta.

La «s» final en la 2.ª pers. sing. del pretérito perfecto simple solo está justificada etimológicamente en el voseo. Si no se vosea, esa «s» final no tiene base etimológica y ya desde tiempos de Nebrija se consideraba una incorrección.

Las imágenes que se muestran en esta noticia corresponden a ilustraciones incluidas en las fichas y materiales de El profesor don Pardino, el personaje que enseña normas de ortografía con humor a través de viñetas y cómics.

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